El pasado fin de semana Clío Reconstrucción Histórica realizó una visita a Numancia, yacimiento arqueológico en el que nos encontramos las ruinas de la más famosa ciudad celtibérica, ubicada en la localidad soriana de Garray y declarada Bien de Interés Cultural en la categoría de Zona Arqueológica desde el 25 de agosto de 1882.

Numancia, establecida sobre el cerro de la Muela, es conocida sobre todo como símbolo de resistencia de los pueblos prerromanos ante la ocupación romana, pues tras acoger a la tribu celtibérica vecina (Segeda) a Roma le sirvió como excusa para intentar tomar su control y ampliar su zona de dominio peninsular, iniciando una guerra que duraría veinte años (1553 – 1533 a.C.). La toma de Numancia no fue fácil pues la táctica de guerrillas que los numantinos utilizaban, su rapidez y agilidad, pusieron en aprieto a los soldados romanos acostumbrados a otro tipo de lucha, dilatando en el tiempo los intentos de toma de la ciudad. Fueron muchos los autores clásicos que hablaron sobre Numancia y dejaron por escrito los problemas con los que Roma se encontró en la lucha celtibérica, llegando a cambiar su calendario para ganar tiempo y poder hacer frente a la misma en condiciones. Finalmente, con la llegada del general Publio Cornelio Escipión, famoso por destruir la ciudad de Cartago, se cercaría la ciudad por medio de un muro de 9km de perímetro fortalecido con siete campamentos, arrasandola tras once meses de asedio.

A día de hoy la visita al yacimiento de Numancia nos permite ver el trazado de dos ciudades, celtibérica y de ocupación romana, con sus casas, calles escalonadas, aljibes, etc., además de tramos reconstruidos de muralla y dos viviendas: una puramente celtíbera y otra romanizada. En sus interiores se nos explican las distintas estancias y su utilidad, al igual que los utensilios propios de cada cultura, proporcionándonos de forma visual una mejor comprensión de los conceptos. Desde la ciudad podemos divisar también el trazado del cerco de Scipión, rodeando el asentamiento.

La importancia del caballo, su cerámica decorada, etc., queda patente en la cantidad de restos arqueológicos que se han recogido del yacimiento, y que han pasado a formar parte de su identidad como pueblo íbero. Dichas piezas quedan recogidas en el Museo Numantino, ubicado en la ciudad de Soria (a 9km de Numancia), visita “obligatoria” para completar nuestra visión sobre el yacimiento y dónde podremos contemplar la belleza de sus representaciones artísticas, entre otras muchas piezas.

El museo Numantino de Soria actual nació como resultado de la fusión definitiva en 1968 de los museos Provincial y Numantino, coordinando la actividad museística “in situ” de varios yacimientos repartidos por la provincia, como son el de Numancia, Tiermes, la ermita de San Baudelio de Berlanga, el monasterio de San Juan de Duero y el yacimiento paleontológico de Ambrona, entre otros. En la década de 1980 sufrió una gran reforma que le aportó el aspecto actual, tres plantas distribuidas en dos alas con un total de seis salas principales, en las que se exponen un variado catálogo de piezas que nos muestran la evolución de la historia de la provincia de Soria, desde el Paleolítico Inferior hasta la Edad Moderna.

 Como cabía esperar de toda la colección se dedica una sección específica a la cultura celtibérica y sus distintos períodos, tomando gran relevancia el yacimiento de Numancia, lugar de donde proceden buena parte de sus fondos, sin olvidar otros yacimientos, el de Tiermes y Uxama.

De esta forma podemos admirar en este museo un gran número de piezas claves de la historia de la provincia de Soria, así como referentes de una de las culturas prerromanas más importantes del territorio español, la cultura celtíbera, pueblo valiente y audaz que logro poner en jaque a la mismísima Roma.

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